Compra unos auriculares, plantamos un árbol y salvamos el mundo!


Valco quiere quedar como los buenos y vender un montón de auriculares. Como hoy en día todo el mundo hace estas cosas, nosotros también decidimos arrancar nuestra propia campaña medioambiental. Claro que esto es greenwashing cuando una empresa hace algo así. Para qué darle vueltas. Seamos sinceros. Lo bueno de esta movida es que, además de hacerle bien al medio ambiente, también nos da dinero.
Dentro de esta campaña, nos hemos marcado como objetivo plantar un plantón por cada par de auriculares vendido. También cuenta para los ya vendidos. No los plantamos al mismo ritmo que se venden los auriculares, sino en tandas grandes de golpe (que es como se hacen estas plantaciones).
A diferencia de otras campañas de greenwashing empresarial, nosotros vamos en persona hasta ese pantano perdido del culo del mundo y plantamos con nuestras manitas (casi) todos los plantones prometidos. No nos da la pasta para contratar a las juventudes de un partido del centro agrario para que planten por nosotros, así que plantamos nosotros mismos y además arrastramos a nuestros hijos y familiares a las jornadas a la fuerza.
Bueno, vale. Además de los que plantamos nosotros, también tenemos que conseguir plantones de otros sitios, no nos da la capacidad para todo. Esto es porque las ventas han superado las expectativas.
Las plantaciones de Valco empezaron en la primavera de 2021 y ya en el primer verano plantamos, solos y junto con otros, bastante más de diez mil plantones, lo que equivale a varias hectáreas de bosque. De esos, plantamos nosotros mismos con nuestras manitas más o menos la mitad.
Si todo sale bien, compraremos más terreno para plantar y dejar que crezca. Así las ardillas podrán correr tranquilamente y los conejos follar en paz.
10 000 plantones de árboles = mucho dióxido de carbono capturado
Según algún estudio (Malmodin & Lundén, 2018), en el mundo se venden 320 millones de pares de auriculares al año. Su "huella de carbono" total es de 3.2 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono (o algo así). Con esa base, haciendo matemáticas rápidas, la huella de carbono de un par de auriculares es de 10 kilos. Corregidnos si está mal, las matemáticas no son lo nuestro. Ya se nota en los márgenes.
(3.2 M CO2 toneladas / 320 M auriculares = 0.01 CO2 toneladas / auricular)
Según otra campaña comercial de plantación de árboles, plantar 43 plantones equivale a 10 000 kilos de dióxido de carbono. De ahí se podría deducir, entonces, que plantar un árbol equivale a una reducción de emisiones de 233 kilos. Aquí ya se nos empiezan a mezclar los números, pero dicho de otro modo, cada auricular que nos compras salva el mundo por una cantidad bastante decente de pares de auriculares.
Así que, comprando los auriculares cancelación de ruido de Valco, compensas más de lo que consumes.
En realidad, con eso compensas todo lo que nos puedes comprar. Y si resulta que nuestras cifras están hechas un lío, igual compensas algo. Si le compras a la empresa suficientes pares de auriculares, puedes compensar el viaje a Pattaya del director general. Si quieres, también compensas el adulterio y un pene pequeño.
No, en serio, proteger el medio ambiente no es ningún mercado de indulgencias. Así que no pienses que, como ya he compensado, ahora puedo hacer lo que me dé la gana. En cualquier caso, estos probablemente sean los únicos auriculares de Finlandia cuyas emisiones generadas se han compensado de alguna manera.

Compensación y dar curro al empresario
No tiene ningún sentido mentir diciendo que hacemos esto solo por pura bondad. El objetivo principal de esta campaña de greenwashing es vender auriculares nuevos, pero bueno, también salvar el mundo en nuestra humilde medida.
Cuantos más auriculares salgan, más cerca estaremos del objetivo final, o sea, construir una Estrella de la Muerte en órbita.
Y de bonus prometemos grabar material de la jornada de plantación para redes sociales. Así tú puedes quedarte en el sofá de casa, bebiendo un refresco y escuchando tu música favorita con unos auriculares cojonudos, con la conciencia bien tranquila, mientras te ríes de que el empresario está en el bosque sirviendo de buffet para las moscas de los alces.
Estudio mencionado sobre la huella de carbono de los auriculares: Malmodin, J., & Lundén, D. (2018). The Energy and Carbon Footprint of the Global ICT and E&M Sectors 2010–2015. Sustainability, 10(9), 3027. doi: 10.3390/su10093027


