¿Suena a título grandilocuente? Pues sí, como también lo es esto en lo que nos hemos metido.

Pero empecemos desde el principio del año, cuando yo me subí a este trineo sin volante ni frenos. 

¿Que quién soy “yo”? No te pongas nervioso: los namedroppings llegan más adelante, para que al débil le entre el pánico y al finlandés le dé vergüenza ajena.

A principios de año me di cuenta de que necesitaba unos auriculares con cancelación de ruido decentes para viajar y, mira tú por dónde, el algoritmo de Facebook leyó mis ondas alfa y me plantó en la cara en el mismo segundo un anuncio de Valco, donde me vendían (o me vacilaban a la cara, aún no lo tengo claro) unas Pulasorsia y Sorsia y tal, unos auriculares rarísimos.

Así que, en ese mismo momento, les mandé un email a los chavales, me presenté educadamente y pedí la oportunidad de probar sus cascos y escribir mi feedback con fundamento sobre los cacharros.

(Una nota al margen y un poco de contexto antes de seguir: me tomo los auriculares bastante en serio y mi entendimiento de ellos es bastante profundo)

Los escuché y les di caña un buen rato, los desmonté en piezas y miré qué demonios llevaban dentro, y después, en plan “te elogio mientras te rajo”, dije de los modelos actuales que para su precio están bastante bien, pero que se les desperdicia una cantidad brutal de potencial.

El taller Valco de Jasse

La respuesta, al estilo Valco, fue: 

“Pues diseña tú mismo unos mejores de v*rdad, y los ponemos a la venta...”

Pues no hizo falta animarme más. En nada me vi en la oficina de los chavales, bebiendo cerveza y dibujando una barca de iglesia en el rotafolio. Y de ahí, poco a poco, con un par de ingenierillos fue tomando forma la receta de unos auriculares excelentes. 

Ahora supongo que es buen momento para presentarme y soltar unos cuantos nombres

Jasse Valco Studio

Me llamo Jasse “Jazmanaut” Kesti y soy audiófilo.

Llevo currando profesionalmente con sonido ya algo más de veinte años, tanto en estudio como en directo. 

En internet se encuentran más de cien discos en los que sale mi nombre, y ya puedes ir buscando un género musical en el que no me haya metido a trastear: de Tehosekoitin a Jorma Hynninen. De Texas Fagot a la Ópera Nacional.

En bolos en directo he estado mezclando estos últimos años, entre otros, a Tuure Kilpeläinen, Elastinen, Laura Närhi, Jukka Poika, Emma Salokoski, Soul Captain Band y un montón de artistas más de primera y última fila. Por no hablar de diseños de sistemas y masterizaciones de audio.

Hoy en día también llevo mi propio estudio de masterización Kesthouse, que puedes encontrar en la dirección www.kesthouse.com

jasse festivales valco

Así que, desde esa base, para mí el audio sin concesiones es lo más importante, y lo he perseguido toda mi vida adulta. Y el tema no es precisamente pequeño. No basta solo con trastear como ingeniero y entender la física del sonido a lo bestia: en la ecuación también hay que meter la psicofisiología. Porque al final, el mayor factor variable es el ser humano, hacia quien hay que orientar el producto final, ya sea la propia música o el dispositivo con el que se disfruta esa música.

En otras palabras, si yo me diseñara unos auriculares microscópicamente precisos y extremadamente neutrales, la mayoría de los consumidores los sentiría aburridos y sin alma. 

Por otro lado, si de unos auriculares solo se busca “vibra” y se saca de la ecuación la precisión y eso de la “parte científica”, lo que sale son Beats y horrores parecidos, que durante los primeros minutos parecen impresionantes con sus megaturbo-bajos, pero muy pronto te anestesian con su pastosidad y su falta de separación. 

Pero no nos pusimos a hacer adornitos, sino unos auriculares jodidamente buenos y útiles. En esta fase nos centramos sobre todo en lo esencial: la experiencia de escucha, y la afinamos al milímetro no solo a oído, sino también con mediciones precisas, hasta dejarla perfecta.

Claro que tampoco pasa nada si además esos auriculares se ven bien.

Como ninguno de nosotros es obscenamente rico, los auriculares tenían que ser, obviamente, de esos que la gente de verdad pudiera permitirse. Dejamos de lado el cableado dorado y las almohadillas de piel de avestruz, y nos centramos en que los auriculares sean simplemente jodidamente buenos para usar y escuchar.

Nuestros primeros auriculares diseñados en Finlandia están a punto de estar listos para la venta ja Los betatesters de todo el mundo han dejado comentarios tan elogiosos que tengo muy claro que nos hemos superado. Claro que el año que viene y después de eso nos volveremos a superar otra vez, y aún mejor.

Es, amigos, una sensación incómoda cuando le pones los auriculares a alguien y al rato se pone a llorar, tira sus earbuds del iPhone a donde sea y ya no acepta devolverte los auriculares. Y eso que en ese punto eran solo betas. I kid you not!

La primera pequeña tanda llegará pronto en preventa, pero a juzgar por el interés, se agotará en un día. A medida que avance nuestro proyecto de auriculares, iremos soltando más info.

Jasse Valco Taller